Articulos

El bulevar del Río Cali

Por: Leonardo Medina Patiño

Cali a pesar de que sigue teniendo ciertos comportamientos de villorrio, y que este último mandato la ha dejado en un muladar, retrocediendo en avances que otros han efectuado, sigueguirme, adelante con su mirada en el horizonte y no dejándose sacar del listado de las cinco capitales más importantes de Colombia. Hoy está en el cuarto o quinto lugar, lo que desmotiva a muchos inversionistas y a la misma comunidad.

Sin embargo no es hora de quejarse, es el momento de seguir adelante y reconocer las valías de la ciudad, los progresos que ha tenido y esos bellos espacios que permiten que el ciudadano del común se encuentre o reencuentre, para deleitarse de esa brisa que viene del Pací co y que como un cañón entra a refrescarnos de la soleada tarde.

Uno de esos que podríamos llamar monumentos es el bulevar del río Cali, que ha modi cado toda la estructura del centro de la ciudad, ha mejorado el espacio urbanístico y permite que los turistas lleguen a fotogra ar cada detalle que van encontrando en su camino. También se observan parejas de jóvenes caminar sin el afán cotidiano a la orilla del río, otros en bicicleta pasearse por todo el sendero del bulevar hasta la iglesia de la Ermita.

Estimo que esa obra le ha dado a Cali otra mirada, otro sentido al que hacer de los restaurantes, bares, parqueaderos que se encuentran en el centro de la ciudad y ha posibilitado que los turistas tengan un lugar que visitar tranquilamente.

Por debajo del sendero peatonal se encuentra el denominado “túnel mundialista”. Esa otra megaobra que es la única en las capitales de Colombia porque tiene una extensión de más de un kilómetro y que nos puso en un sitial importante en el desarrollo de la ciudad-metrópoli.

Actualmente en el bulevar del río hay una exposición que ha generado impacto positivo para los caleños y visitantes, toda vez que permite conocer obras pictóricas del museo del Prado y acercarse a ellas, analizarlas, estudiarlas si se quiere.

Es una buena manera de darle vida al bulevar, dado que es lo único que le ha faltado. Una programación permanente de arte, de exposiciones, de expresiones artísticas de diferente orden que mantenga viva esa zona -que de por sí ya lo es, pero que no hay un eje temático alrededor de la misma que cohesione, que forme públicos, que haga amar más a Cali.

Quienes administran el bulevar tienen poca creatividad, pues es un escenario abierto a todo tipo de manifestación, y lo han dejado invadir de indigentes que duermen en las sillas que allí se han instalado, donde también hay poca vigilancia en ciertos tramos. No solo se trata de mantener guardas cívicos en ese espacio. Si se hace una apuesta por una programación permanente el bulevar tendría más vida.

Se trata de estimular la cultura ciudadana que se ha perdido. La vida en ese espacio que es bello, que es enorme, debe estar interpretada – insisto- por la música, la pintura (como hoy), la danza, el teatro, pero no espontáneamente como ocurre hoy día, sino en una programación constante que deje fluir a los jóvenes en sus nuevas expresiones para que los caleños y turistas nos tomemos el bulevar del río.


 

OTROS ARTICULOS: